Sí, estaba delante de mí. Venía hacia mí, y yo estaba allí, como una piedra. Entonces fue cuando me habló por primera vez.
-Hola, me llamo James ¿Y tú?
Estaba paralizada, tenía una voz tan cálida, era tan... Perfecto. No quería parecer una estúpida, era lo último, pero justamente era lo que parecía. Una retrasada.
-Hola... S-Soy Lins, digo, Linsay. Encantada.
''Definitivamente me sentía retrasada''. En resumen, quería que me tragara la tierra. ¿Pero qué? En serio Linsay. Dios mío. Para un chico guapo que se te acerca y la cagas.
No paraba de pensar y pensar.
-Has bebido mucho por lo que se ve, ¿no? No te preocupes, en una fiesta así es normal.
Sentí un alivio enorme, por lo menos contaba con la justificación de que en esa fiesta había mucho alcohol.
-Si, supongo. No lo sé en realidad. Cuando bebo no soy persona, lo siento.
Por supuesto que mentí. ¿Qué iba a hacer? Lo había conocido esa noche, le llego a decir que me gusta y me toma por una psicópata seguro.
Empezó a reír. Y su sonrisa, no sabía como explicarla. Era la más bonita que había visto nunca.
-Si necesitas que alguien te lleve a casa, dímelo, ¿vale? Una chica tan guapa no puede irse sola.
-De acuerdo, te lo diré.
Le sonreí, por lo menos fue lo único que me salió bien.
Justo en ese momento me miró fijamente. No sé si yo me estaba volviendo loca, tenía algo en la cara, o él... No sé, quería algo.
Me abrazó.
No entendía nada.
-Me has caído bien. Me susurró.
Definitivamente no entendía nada. Cualquiera entendía a los chicos. En serio, ''una ya no sabe qué es lo que quieren, o qué es lo que buscan''.
En ese momento empezó a alejarse hacia el otro extremo de aquel salón, y empezó a hablar con dos chicos más.
Yo me giré, Marian seguía a mi lado. Como no, estaba demasiado concentrada en la conversación que estaba teniendo con aquel chico, que ni se había dado cuenta de lo que había pasado.
Tampoco me esperaba otra cosa, Marian era así. Sólo se ocupaba de ella misma y de los chicos que se le acercaban.
''Ella era mi amiga, y la quería. Pero no entendía qué le veían los chicos''.
En fin, cualquiera sabe.
Me sentía un poco incómoda allí, como una especie de sujeta-velas.
En ese momento, por mi cabeza empezaron a pasar ideas. Ideas que yo no podía hacer realidad, ya que no tenía el suficiente coraje. Pero si no lo hacía en ese momento, ¿cuándo lo haría si no?
Me di la vuelta. Allí estaba, James. Me acerqué a él, me miró, y le dije:
-¿Quieres dar una vuelta? Esta fiesta es un muermo.*
*A Day To Remember - Have Faith In Me

